Estuvimos a tiempo para el tour, apenas a tiempo, diría yo que llegamos con una puntualidad de +/- 1 minuto; al principio nos equivocamos de agencia pues me parecía que debía ser mas cerca del lado este que del centro, pero bueno, entramos a una tienda a comprar una botella de agua cada quien y una manzana para Nathalie; salimos a la calle otra vez y esta vez la encontramos a la primera.
Entramos y unas señoras se estaban quejando de que no las pasaron a buscar para un tour previo, que estaban esperando en el hotel desde las cinco de la mañana y blah blah blah, no presté mucha atención, yo estaba allí con Nathalie y todo estaba bien.
Los guías salieron haciendo una señal y les seguimos hasta el centro donde estaban las camionetas, abordamos, la camioneta pasó a recoger a otras personas por el camino y entonces salimos a la carretera.
Curvas y mas curvas.
En una hora llegamos al embarcadero, subimos a la lancha y comenzó el paseo. Bonito, muy bonito. Pasamos por el "árbol de Navidad", la virgen de Guadalupe, y la formación del "caballito de mar"; no en ese orden pero esos tres.
Llegando al final del camino, frente a la presa hidroeléctrica, una lancha se nos aproximó; le dije a Nathalie en tono de broma: “¡Piratas!”. No se si lo escuchó, pero al ver la lancha pegarse a la nuestra, vi que si, si eran piratas, piratas vendiendo papas y refrescos a un precio inflado. -¡Puf! ¡Ni aquí nos dejan en paz!- pensé.
Emprendimos el regreso, el tour había sido un poco lento y Nathalie parecía estar contando el tiempo, de regreso vimos algunos cocodrilos y zopilotes, y uno que otro mono araña en la altura de los arboles.
De allí nos quitamos y fuimos después a Chiapa de Corzo. Igualita a como lo recordaba, igualita a las fotos.
Supuestamente estaríamos allí unos 40 minutos, justo para comer, pero, después de comer y ya que estábamos todos de vuelta en la camioneta, ésta no encendía, se había quedado con el aire acondicionado encendido y en algún momento en que nadie se dio cuenta, el motor se apago, y ya no volvió a encender.
Se hizo evidente la molestia de Nathalie, pues ya íbamos con retraso y ¿además esto? Estábamos perdiendo mucho tiempo. Habíamos, o mas bien, ella había quedado con el tatuador a las 3 de la tarde… Cada vez parecía mas difícil regresar a esa hora.
Después de esperar fácil otros 40 minutos, y después de intentar pasar corriente con dos camionetas diferentes, al fin arrancó; el conductor le dijo a Nathalie que no podía subir así a la camioneta, pues por acostarse a esperar en el suelo, estaba muy sucia.
Nathalie ya estaba visiblemente molesta así que solo le ignoró, en realidad le respondió algo, pero no alcancé a entender que. Antes que se suba a la camioneta le sacudí su espalda para que no ensucie tanto.
De regreso ya al centro de San Cristobal el conductor súper mala onda… Me sentí un poco mal por haber convencido a Nathalie de comprar el tour en Otisa tan solo por “la cara bonita” de Jenny. Como sea, lo hecho, hecho estaba.
Lo primero que hicimos fue ir a ver al tatuador. El diseño no le gustó, así que regresaríamos mañana para ver si se lo mejoraba.
¿Qué más había por hacer? Nada… caminar por aquí y por allá, comiendo algodón de azúcar, mmm, muy rico, muy grande, y ¡muy barato! Mucho menos de lo que hubiera costado uno pequeño en Mérida, jejeje. Lo disfrutamos hasta el último pedacito
Seguimos caminando dando vueltas hasta el anochecer… pasando por un edificio del centro comenté: "Sería muy bueno tomar fotos de noche", a lo que ella respondió, "Si, lástima que no tengo mi cámara… y con la tuya no sale". En ese momento saqué mi cámara, tomé una foto, y se la mostré…
Mientras caminabamos por el centro, yo pensaba que ya tendría que comprar mi boleto de regreso, no quería, quería quedarme y viajar con Nathalie a donde fuese, pero ambos sabíamos que no era posible. Entramos al ADO, ella preguntó por un tour al día siguiente y yo pedí un boleto para Mérida para el día siguiente. No había sistema. Regresamos al hostal con información para nuestro siguiente tour, y sin mi boleto de regreso.
Quizá podría… ¿quedarme una noche más?
